Abordando el texto “literatura, experiencia y formación” y atendiendo a la intervención de Larrosa en este tema, podemos considerar que la frase de Kafka cobra un inmenso valor para la lectura si ésta es contemplada desde su papel como formadora o constructora de sentido, porque tal como lo dice Larrosa “Tomarse en serio la lectura como formación puede ser, me parece un modo de quebrar esas fronteras y un modo de afirmar la potencia formativa y transformativa (productiva) de la imaginación” y es desde esta afirmación que la lectura debe ser asumida como un pasaporte a diversos universos que tienen la capacidad de transformar la vida del lector, por este motivo teniendo en cuenta las metáforas que nos presenta Larrosa (la lectura como fármaco, como viaje o como traducción) consideramos que cada individuo puede obtener diversas experiencias de cada texto que lee, desde que la lectura no sea tomada como obligación o requisito sino que sea realizada con placer e involucrando todos los sentidos.
En la enseñanza de la lectura y la escritura se deben tener en cuenta estas afirmaciones porque leer no debe hacerse por obligación, para entregar un informe o para saciar las exigencias de las escuelas, por el contrario debe realizarse por la convicción y el placer de cada ser, para que así cada persona pueda lograr adentrarse en la literatura y dejarse afectar verdaderamente por sus contenidos, por las palabras no vistas como un código que se debe descifrar, sino como un componente que tiene un sentido del cual debemos apropiarnos y que de hacerlo puede producir en nosotros experiencias capaces de exaltar diversos sentimientos y el poder de la imaginación que según Larrosa a través del lenguaje literario se incrementa y se puede transformar.
Por otro lado si bien es cierto que la lectura no debe ser forzada, tampoco puede ser tal como lo afirma Larrosa, tomada solo como un pasatiempo o como un medio para adquirir conocimiento porque de ser vista de estas maneras no se está proporcionando la afectación que puede llegar a quebrantar fronteras que nosotros mismos hemos impuesto, por lo tanto teniendo en cuenta las anteriores apreciaciones podemos concluir que es sumamente importante proporcionarles a nuestros niños y jóvenes una lectura transformadora y que como futuros docentes debemos empezar por nosotros, por tomar la lectura como una experiencia enriquecedora y así poder transmitirles a nuestros estudiantes la pasión que nos produce el leer, para dejarles ver que la literatura no es transmisora exclusiva de conocimiento o solo una forma de empoderamiento, sino una actividad que puede construir sentido a través de la relación que se llegue a establecer con el texto porque en palabras de Larrosa “El papel del profesor, me parece es hacer que la pluralidad sea posible. Y eso es dar un sentido de la contingencia, de la relatividad y, en definitiva, de la libertad”.



a quien le parece...a Natalia o a eduardo???
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